lunes, 1 de julio de 2013

Puntos gatillo

Los puntos gatillo, trigger points o puntos ashi (este término chino es más amplio, incluye más cosas) constituyen un fenómeno muy peculiar. Son haces de microfibrillas que adoptan una distribución anárquica, como anudamientos, estrías o durezas. Forman zonas pequeñas y delimitadas que adquieren unas propiedades anormales. El tamaño de estas zonas es limitado: entre 5 y 10 milímetros. Se ubican dentro de una banda tensa del músculo; no está todo el músculo agarrotado, sino que una parte relativamente lineal está en tensión. Pueden existir puntos gatillo “apilados” o estratificados en distintas alturas, cada uno en un músculo de distinta profundidad. A menudo implican alteraciones autónomas regionales y segmentarias: la piel puede cambiar de aspecto en la zona, e incluso pueden aparecer pequeños edemas. Pero su característica principal es otra: el dolor.
Los puntos gatillo son zonas hiperirritables en la masa muscular. A la palpación se presentan rígidos y provocan dolor, limitación en la capacidad de estiramiento del músculo y debilidad del mismo, sin atrofia ni déficit neurológico, aunque sí que pueden alterar la sensibilidad propioceptiva, esto es, la capacidad del sistema nervioso de ubicar la posición de los músculos del propio organismo y por tanto moverlos correctamente. Se pueden clasificar o catalogar en grupos según su naturaleza:

→ Activos: cuando son causa directa de dolor. Presionarlos provoca dolor intenso, pero duelen de forma continua sin necesidad de ningún tipo de estimulación. La palpación, presión, movilización y estiramiento del músculo acrecientan el dolor.

→ Latentes: no duelen al palparlos, sino que causan disfunciones en el músculo en determinadas posturas o movimientos. Lo habitual es que estén en este estado, a veces durante mucho tiempo, y que se vuelvan activos ante situaciones de estrés, uso excesivo del músculo, estiramientos u otros ejercicios, frío, calor, cambios en la presión atmosférica…

→ Primarios: no se identifica una causa evidente que los produzca.

→ Secundarios: se puede determinar una alteración que los origina, como compresiones de nervios, radiculopatías, o la mera sobrecarga zonal de los músculos agonistas y antagonistas de otro que ya tenga un punto gatillo activo.

→ Satélite: son puntos gatillo que se generan alrededor de un punto más antiguo (primario), sobre todo si no se ha tratado. Suelen dar poco o ningún dolor en la actividad normal, pero sí responden a la palpación.
Los puntos gatillo no aparecen tan arbitrariamente como podría parecer. Un estudio estadounidense concluye que el 70% de los puntos gatillo coinciden con puntos acupunturales, y los médicos tradicionales chinos afirman en ocasiones que no es el 70% sino la totalidad. Tiene sentido: estos puntos son zonas muy especiales, zonas con una tensión eléctrica distinta al resto del cuerpo y, estructuralmente, son puntos de convergencia de planos fasciales.
Los lugares típicos de los puntos gatillo son los músculos de la cabeza (temporales, maseteros), el cuello (sobre todo los cervicales y el ECOM) y la cintura escapular (trapecio, supraespinoso, romboides, angular de la escápula…). En la región lumbar suelen presentarse en los erectores del raquis y el cuadrado lumbar; y en la dorsal tienen predilección por los músculos respiratorios accesorios. En las piernas tienden al cuádriceps, los isquiotibiales y los gemelos.

Ejemplo de la relación entre puntos gatillo y puntos acupunturales.

Las alteraciones locales descritas arriba no son suficiente para localizarlos; hay que seguir un método más completo y riguroso si se sospecha de su existencia. Para este examen sirve una palpación en distintos grados de profundidad, transversal a las fibras con el músculo en reposo. Esta palpación se realiza de forma plana en músculos planos, como el trapecio; en pinza para músculos largos y redondeados como el ECOM; y mediante presión en los músculos profundos, como el angular. El punto gatillo se percibe como una pequeña contractura, similar a un grano de arroz de textura crujiente. Una vez localizado hay que encontrar y delimitar la banda tensa que lo engloba. Se detecta porque es dolorosa, está tensa y tiene alteraciones fibróticas que pueden parecer estrías o cicatrices dentro del músculo; de una forma u otra, la consistencia es diferente a la del resto del tejido. No es visible para el ojo pero sí para las manos. Si se encontrara primero la banda tensa, habría que buscar en ella el punto gatillo.
Además de la impresión al tacto hay algunas cosas que señalan a un punto gatillo como tal. Si se presiona ocurren varias cosas. En primer lugar, el punto duele intensamente sin ejercer una gran fuerza.  La banda tensa sufre espasmos cuando se presiona su punto gatillo. Pero lo más sorprendente de estos puntos es que también generan dolor en zonas relativamente alejadas; a esto se le llama “dolor referido” y cada músculo sigue un patrón característico que, curiosamente, no responde a ninguna distribución segmentaria ni a recorridos nerviosos. Este dolor referido puede ser realmente desconcertante a la hora de buscar su causa si no se tienen en cuenta los puntos gatillo. Al oprimirlos moderadamente durante un lapso continuado aparece o aumenta el dolor referido. En las áreas de dolor referido puede verse incrementada la sudoración, la temperatura variada hasta en un grado y la pilomotricidad acrecentada (vello erizado). La sensibilidad y la motricidad no suelen resultar afectadas.

La siguiente tabla muestra dónde suelen irradiar los puntos gatillo su dolor referido asociado:

Punto gatillo en...Causa dolor referido en...
EsternocleidomastoideoCabeza
MaseteroCabeza, mandíbula o dental
TemporalCabeza, cara o dental
TrapecioOccipital, temporal, espalda alta, hombro, mandíbula
Elevador de la escápulaEspalda alta, cuello
EscalenoEspalda, brazo, mano
SupraespinosoBrazo, hombro
InfraespinosoEscápula, brazo
DeltoidesCara lateral del hombro
BraquirradialAntebrazo, mano
SupinadorCodo, como una epitrocleitis
Vasto femoral externoRodilla
Tibial anteriorEspinilla, dorso del pie
Peroneo largoCara lateral de la pantorrilla
GemelosPantorrilla, tobillo, empeine
GlúteosSacro, nalga y muslo
Cuadrado lumbarNalga y sacro
SerratosIntercostal y a lo largo de la columna
LongísimoLumbar lateral y nalga
IliocostalLumbar lateral y nalga
PsoasLumbar lateral, ingle